Ciudadela representa una de mis primeras incursiones en la composición exploratoria. En ella, busqué entrelazar la raíz de la taranta para el baile con las texturas del techno moderno.
Esta obra nació bajo el influjo místico de Menorca; un paisaje mediterráneo donde el silencio y la luz dictaron cada nota. Fue una etapa de creatividad pura, donde las ideas brotaron de la nada, inspiradas por la energía única de la isla.